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jueves, 16 de febrero de 2017

Lugares comunes.



"El Tractatus de Wittgenstein, permite vislumbrar, a través de las minúsculas rendijas entre un número y otro, las indefinidas peripecias de viajar: distingue hoteles lujosos, burgueses, sencillos, populares, locales, portuarios, de excursión, campesinos, principescos, conventuales, de caridad, patricios, de corporaciones artesanas, de aduanas, de correos, de carreteros...".

jueves, 9 de febrero de 2017

Palabras, lo suyo son las palabras.

En la variedad está el gusto. No hay que quedarse con uno solo.


Llegaron para poner firmes a todos y cada uno de los políticos de la vieja guardia, a todos esos que nos han estado tomando el pelo, robando y que se han aprovechado de sus cargos para hacer de sus vidas un mercado de valores al alza. 
En ello estaban cuando se presentaron a las europeas y ganaron 5 escaños que ocuparon con grandes dosis de triunfalismo, cosa que no venía mal para hacer que sus votantes supieran que ahí estaban, que habían llegado para quedarse. Se quedaron y continuaron el ascenso, la invasión, la batalla.
Llegaron las Municipales: Madrid, Barcelona, Cádiz, entre muchos otros municipios a lo largo y ancho del país. Ganaron ésas tres plazas, con líderes que no pertenecen, propiamente, a la formación, pero que se unieron al proyecto. Les dio por inventarse el término: "los alcaldes/alcaldesas del cambio", como si en el resto de lugares en los que hubo cambio de regidor/a no se pudiera decir que eran "cambio". Para ellos, la casta no puede denominarse cambio, son más de lo mismo, aunque estés hablando de un Alcalde/sa de cualquier partido, que no sea el de ellos, y que no pertenezca al aparto, son casta (ahora lo llaman "élite") y punto. El reparto de legitimidad lo hacen en función de sus dogmas oportunistas, ad hoc. 
Y, por fin, las elecciones generales del 20-D, las listas que presentaron para el Congreso de los Diputados, en solitario o en colación con otras formaciones políticas, obtuvieron 69 Diputados. Nada desdeñable el resultado, porque se convirtieron en la 3ª fuerza política, con poder para pactar y haber puesto en un apuro difícilmente superable por el PP. Si la pusilanimidad, el egocentrismo y la falta de altura política de todos y cada uno de los actores (Podemos, Psoe, C`s), se hubiese superado, D. Mariano Rajoy no estaría en La Moncloa a día de hoy, pero esto ya es una utopía.
Y llega ésta semana, en la que se debaten entre quien es el que lleva la "antorcha" iluminadora y están batallando, como siempre, sobre quien es el portador y no sobre lo que interesa a los votantes, porque en todo éste tiempo (menos de 3 años), la precipitación de los acontecimientos, se ha centrado en un puro exhibicionismo televisivo, mediático y cruces de tuits, sin posibilidad de análisis serenos y profundos, hoy se puede leer esto:
El líder de Podemos ha afirmado que “no puede ser que cuando hay gente que no llega a fin de mes, nosotros estemos provocando que si me miras no me miras… No podemos convertirnos en Gran Hermano… No podemos ser Pimpinela… Podemos no puede ser un grupo de profesores que a veces se llevan un poco mejor o peor”.
Con la transversalidad y su apuesta por "parecerse a España y a la gente de España; la política está allí donde alguien no puede llenar la nevera o donde un autónomo no puede pagar el IVA. Si, ahí es donde están los señores de Podemos. Llenan neveras, pagan las liquidaciones de autónomos, pagan recibos de luz...(palabras de Iglesias). Y siguen diciendo sin rubor que "no nos parecemos ni en los andares a los partidos políticos tradicionales". No, no se parecen, son una mala copia, que proclaman que estamos en una Transición que no ha acabado y ellos son los elegidos para el triunfo. Como dijo Lenin: "La confianza es buena, el control es mejor"...

Viendo el Documental de Fernando León de Aranoa, te puedes hacer una idea de lo mucho que han cambiado y siguen cometiendo los mismos errores. Errejón el más sincero, coherente, Iglesias y Monedero, como siempre: manipuladores natos.