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miércoles, 28 de agosto de 2013

La rentrée...

 
 


 
 
 
 
 


 
 

Desconecto todos los aparatos eléctricos. Riego, por última vez, las plantas y cierro todas las ventanas. La casa queda solitaria, clausurada a cal y canto. Me llevo un par de libros, algo de ropa informal y la cámara de fotos. La intención que tengo es la de no hacer nada. Leí que un escritor famoso decía que cuando viajas y vuelves algo en ti ha cambiado (más o menos era así) ¿Habré cambiado algo? No lo sé, aún, pero lo que si es una realidad contrastada es que nada más salir ya he dejado atrás lo cotidiano (vid. noticias, política, familia, trabajo, ect...). Pareciera que tengo un chip instalado que se desconecta en el justo momento de partir y se vuelve a encender cuando me levanto el día de la vuelta. Sin móvil, sin televisión, sin internet y sin periódicos. Un día vi a un señor que leía El País y me dieron ganas de pedírselo, pero me contuve. Lo bueno es que te olvidas por un tiempo de la cotidianidad y lo malo es que cuando regresas estás totalmente outside. Ni Bárcenas, ni Rajoy y sus silencios, ni la dimisión de Griñán, ni la matanza de Siria. Quiero abstraerme, concentrarme en la lectura, pero mis pensamientos se sobreponen incontrolados, van pidiendo paso y no dejan reposar lo vivido hasta el momento. La historia de los lugares que visito me hace reflexionar sobre el puesto que ocupo en el mundo y me asusto al ver que soy un granito de arena blanca o negra (según preferencias). Por mucho que creamos que somos importantes es una pura entelequia y, como individuos, pasaremos a la historia como un número, sólo quedarán los edificios, las calles, los monumentos,...Conecto la televisión y veo el primer anuncio que ofrece productos para la "vuelta al cole"...¡Bienvenidos a la realidad!.
 

miércoles, 14 de agosto de 2013

Escenas

Las gotas de sudor caen por su cara; la camiseta blanca está totalmente empapada y se le marcan los pezones, hace ejercicio sin sujetador. Deja atrás la playa desierta y el sol le da la espalda. A la derecha tiene varios paisajes o escenas. Un cantante de los años cincuenta, con tupé y una rubia despampanante. Una pareja que se hace arrumacos a la vera de un rio salmonero. Un grupo de militares presos en una prisión de máxima seguridad. A la izquierda el paisaje o los sujetos son más amables. Un tahúr elegantemente vestido y sentado sobre el capó de un Cadillac con matricula de Cuba, de la Cuba pre-castrista. Dos tipos rubios de edad distinta que se disputan el puesto de "mejor". Un comediante que se convierte en filósofo y compra un teatro en la City. La visión del frente es inmensamente desconcertante: un hayedo que no tiene fin. Se va cerrando a medida que avanza y le lleva a pensar si no estará inmersa en una pesadilla, pero se pellizca y comprueba que no, es todo real. La cruel realidad es que está decepcionada y sigue avanzando sin saber si el final está o no cercano. Las pulsaciones suben, ha hecho once kilómetros en menos de media hora. Intuye que el cansancio le hará evadirse de las pesadillas o de la realidad, pero no lo sabe con certeza...

lunes, 12 de agosto de 2013

Mentiras arriesgadas

Que un testigo o un imputado mientan en sede judicial es un delito, pero a la vez es un derecho, nadie está obligado a declararse culpable ante la imputación de unos hechos presuntamente delictivos (art. 24 de la CE). Bien, hasta aquí creo que estamos de acuerdo y sólo cabe esperar que sean los Jueces y Magistrados los que tengan la última palabra con respecto al sujeto que incurre en tal conducta, pero cuando el Presidente (Vid. Rajoy) de una nación miente en sede parlamentaria estamos ante un grave caso de "mentira colectiva o institucional". Los ciudadanos somos engañados no sólo por los incumplimientos programáticos de un determinado partido político sino por hechos que van más allá y que la única solución posible es la dimisión irrevocable del "mentiroso". En cualquier país democrático, que no sea el nuestro, ya lo habría hecho. En España, mientras se lo llevan crudo, nos entretienen con el "contencioso" gibraltareño, que es la gran serpiente veraniega...yo creo recordar que mi papá me hablaba de ello y me explicaba que era un tema recurrente en los tiempos del tito Paco...¿Me equivoco?. ¡Hala, panem et circenses!... y a ver suecas en bikini...

domingo, 11 de agosto de 2013

Ilusión.

 
 
¿Y qué si no es oro todo lo que reluce?
Ya sabemos que si escarbamos puede aflorar todo lo que odiamos.
La ilusión óptica nos traslada a mundos maravillosos,
nos hace ver, por un momento, las cosas como no son,
como nos gustaría que fueran en la mejor de las perspectivas.
Yo me conformo con ese momento precioso,
pero no soy ajena al sistema en el que vivo,
regreso y medito sobre la idea del eterno retorno.

martes, 6 de agosto de 2013

Soledad

 
 
 


 
 
La soledad buscada es, a veces, artificial y engañosa. Las calles vacías pueden decirnos todo o nada. La arquitectura transporta a tiempos pasados, mejores o no, de personajes que hicieron del paisaje algo que ahora nos sirve para recordarles. Observando la simple o compleja estructura del edificio sabemos que en todas las épocas el poder manifestado a través de las construcciones es inmensamente proporcional al poder que tenía el político o el empresario de turno. Nada nuevo voy a descubrir al respecto, pero cada día, cada viaje, cada rincón me llevan a pensar en la soledad de cada uno de nosotros, como individuos.