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lunes, 28 de enero de 2013

El engaño popular.

<...15. Todo el arte de la guerra se basa en el engaño.
16. Por lo tanto cuando eres capaz, finge incapacidad; si eres activo, aparenta inactividad. Si estás próximo, haz creer que estás lejos; si alejado, has de creer que estás cerca.
17. Muestra un señuelo a tu enemigo para hacerle caer en una trampa; simula desorden y sorpéndelo.
20. Finge estar en inferioridad de condiciones, estimula su orgullo...>

"El arte de la guerra". Sun Tzu

El arte de engañar se hace patente y latente en la clase política y financiera. Se sienten poderosos al saberse poseedores de armas efectivas para hacernos ver a los ciudadanos que son ellos los que manejan los hilos, pero con el previo beneplácito y consenso general. Nada más lejos de la realidad. Nos engañan y se aprovechan de que son representantes nuestros. Los gobiernos son capaces, pero fingen incapacidad y no sólo aparentan inactividad, es que la llevan hasta el máximo exponente. Cada vez están más alejados, aunque se quieren mostrar cercanos a los problemas de los más desfavorecidos. Nos mostraron señuelos, miles de señuelos que hemos ido picando, hasta llegar al desánimo ante la impotencia de soltarnos de ellos. Y, lo más importante por ser tan grave, hemos fingido estar en inferioridad ¿Cómo?. Al ir cada uno a lo suyo, pensando que la res pública es cosa de otros. Esto ha contribuido a que estimulemos el orgullo de los manipuladores y cínicos gobernantes. ¿Y si ahora somos nosotros, los ciudadanos, los que les "engañamos"?.

3 comentarios:

  1. Me ha venido a la memoria una frase de Maquiavelo que es perfectamente aplicable a los político en general y a los del Partido Popular con su Mariano rajoy a la cabeza en particular: "En términos generales, los hombres son ingratos, volubles, hipócritas, cobardes ante el peligro y codiciosos."

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  2. Te he leído en un comentario que has dejado en ¿Qué haces con ese libro aquí?
    Nuestros gobernantes que dirigen el Estado de cualquier manera, están convencidos que nos engañan con total tranquilidad, pero ya hemos perdido toda la inocencia, candidez e ingenuidad: dejamos de creerles.

    Un abrazo :)

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  3. El poder cuenta con multitud de mecanismos para no ser engañado por los ciudadanos; a nosotros nos basta con comportarnos como ciudadanos de pleno derecho, y no como el que pasa por ahí.
    Intuitivo tu post.
    Saludos chinos.

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