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jueves, 31 de enero de 2013

Brillo y transparencia.

 
 
<...Más la imaginación de sus discípulos encontró una hábil escapatoria: Había previsto y predicho él mismo todo lo que le aconteció. ¡Qué bella justificación! Es como si, para probar que un hombre es justo, se demostrase que cometió injusticias; para probar que es irreprochable, se demostrase que vertió sangre; para probar que es inmortal, se certificase que murió, argumentando que él había previsto todo eso. Pero ¿qué dios, que demonio, qué hombre de sentido común, sabiendo anticipadamente que tales males le amenazan, no los evitaría si tuviese medios, en vez de entregarse con cabeza humillada a los peligros que prevía?...>
 
"El discurso verdadero contra los cristianos". Celso


D. Mariano Rajoy Brey ¡Dimisión, ya!...
Ah! y con usted todos los corruptos de su partido.

3 comentarios:

  1. Simpático y entretenido libro el de Celso. Supongo que el imbécil integral no llevará tonsura, aunque tampoco sé si en la actualidad se practica.
    Un saludo desde el descreimiento.

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  2. Ciertamente se les puede aplicar este pasaje de Celso a nuestros eximios (¿o habría que decir estultos?)
    gobernantes. Claro que debe dimitir el gobierno en pleno, y si Rajoy tiene vergüenza, que mucho me temo que no, convocar elecciones. Pero además, ya.

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  3. Está claro que el "sentido común" no les acompaña a los "Marianos"....

    Un cordial saludo
    Mark de Zabaleta

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