k

k

jueves, 12 de enero de 2012

Otra versión.

Le dice que le odia tanto como si fuese el mismísimo demonio. Endemoniadas palabras que le llevan a la confusión. Le entrega los recibos con el "recibí" de las muestras de amor de tiempos pasados y se echa sobre el hombro que no lo es. No hagas una tragedia de algo que no tiene más que un camino, podría cambiarse el decorado, los artistas y hasta el telón que bajará cuando todos se hayan retirado. Tenemos que cortar el cordón, no dejar que siga alimentandote. Llorar bajo los soportales de la ciudad vieja y tomar café de puchero, es lo único que le queda al alma que pena.

1 comentario: