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lunes, 30 de enero de 2012

El Magistrado Varela.

Luciano Varela


Para evaluar la figura del magistrado Luciano Varela resulta mucho más definitorio y preciso examinar sus criterios profesionales. Y hace un tiempo la opinión pública se escandalizaba ante una sentencia del Supremo --cuyo ponente fue el ciudadano Varela-- rebajando de 21 a 16 años la pena impuesta por la Audiencia de Madrid a un hombre que intentó matar y dejó tetrapléjica a su ex esposa. El asesino violó la orden de alejamiento, entró en la casa de la mujer a las cuatro de la mañana, la atacó cuchillo en mano, y le retorció y pisó el cuello hasta creerla muerta. Pero el superjuez Varela no apreció en los hechos el agravante de alevosía.
Prestigiosos catedráticos de Derecho Penal, como Joan Queralt y Manuel Cancio Meliá, han criticado duramente aquella sentencia. Pero en Derecho casi todo es opinable, matizaba el profesor Cancio. Y nadie ha acusado al ponente de prevaricar por discrepar con sus criterios jurídicos, como el ya casi famoso ciudadano Varela está haciendo con Baltasar Garzón. Muchos colegas del ex juez de Pontevedra han empleado, precisamente, la misma definición para criticarle a él.
Fue allí, en la Audiencia de Pontevedra, donde Varela desarrolló su carrera de magistrado (además de ser preparador de jóvenes aspirantes a Jueces y fiscales, a los que solía decirles cosas poco agradables sobre Garzón), antes de incorporarse al Tribunal Supremo. El carácter del juez, muy puntilloso y estricto en sus fallos, provocó grandes distanciamientos con algunos de sus colegas y fiscales, que recuerdan sus broncas, aunque también alaban sus conocimientos y sus tesis judiciales, muy avanzadas para los más conservadores.
En 1989 cayó en sus manos una carta de un preso que luego se haría famoso al convertirse en el primer narcotraficante arrepentido. Era Ricardo Portabales, que prometía descubrir a las familias mafiosas de la droga en Galicia. El juez comenzó a instruir el caso, pero no le concedió la más mínima credibilidad al testimonio de ese traficante porque, entre otras cosas, sólo buscaba beneficios penitenciarios, según declaró Varela. Al final se inhibió y lo remitió a la Audiencia, donde lo cogió Garzón y le aupó al estrellato. ¿No le perdonó Varela ésta actuación?.
La información debe de ser conocida desde todos los ángulos y perspectivas.




1 comentario:

  1. Muy bueno el artículo. Además he aprendido cosas que no sabía sobre este prócer de la Patria. Me surge una pregunta..., ¿cómo ha llegado hasta lo más alto?, ¿no sé supone que cuanta más alta es la magistratura, más perfectas y ejemplo entre los demás deben ser las personas que la alcanzan?

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