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viernes, 27 de enero de 2012

Delitos y faltas

En materia de definición del delito, hay autores que mantienen  que las leyes en general y las penales en particular responden a los intereses de los grupos sociales dominantes {...No sé pero algo de esto ocurre en los últimos días, con Gallardón anunciando la mega reforma judicial adaptada al modelo ideológico conservador: modificación de la Ley del Aborto, implantación de la cadena perpetua revisable y en determinados delitos que despierten alarma social...}. 

Se llega a afirmar que una concepción legal del delito en el fondo legitima de forma involuntaria las diferencias sociales y desvía la atención de los comportamientos dañosos más graves para la sociedad en general, como son precisamente algunos de los que llevan a cabo dichos grupos para el mantenimiento de sus intereses y de sus posiciones de privilegio {...Y me viene a la mente la petición del PP de reformar el Código Penal para redefinir el delito de cohecho impropio ¿recuerdan?, si eso fue cuando el "No-Culpable"-Camps resultó imputado por los trajes...}.

 Lo más llamativo de las anunciadas reformas judiciales es el tema del copago, aún no está plasmado en papel, pero oyendo a Gallardón explicar los motivos por los que se hace necesario establecerlo no se puede dejar de pensar en la doble vara de medir que se vislumbra. Justicia para clases privilegiadas. No se pueden tolerar, en una sociedad avanzada y democrática, las reformas judiciales "a la carta", según el gobierno que esté en el poder en el momento de efectuarse. Vemos como ocurre en materia de Educación o en el terreno jurídico, se van dando bandazos de un lado al contrario a golpe de reformas legales basadas en ideología y oportunidad política, no en base a necesidades reales de la sociedad. ¿Para qué la cadena perpetua revisable?. ¿Qué delitos son los que crean alarma social?. El que hoy puede ser calificado como tal, mañana queda relegado por otro. Los casos puntuales de asesinatos (Vid. Marta del Castillo o la niña Mari Luz) no pueden llevar al sistema a actuar atendiendo a las emociones de rechazo que puedan provocar en la sociedad. Tocar la "fibra sensible" del común de la ciudadanía no es motivo para dotar de nuevos contenidos a la ley penal. El oportunismo político del Poder Ejecutivo no puede llevar al sometimiento continuo del Poder Legislativo.

"Delitos y faltas. La lección del día"

2 comentarios:

  1. La ineptitud y la negligencia a la hora de gobernar es el signo de los tiempos que corren. Menos mal que tenemos a Woody y nos podemos echar unas risas, antes de que instauren el garrote vil, jajajaja (por Woody y los políticos infames). Buen post srta. Beccaria.

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  2. Coincido contigo en lo que indicas. La verdad en que, en general, tenemos una clase política que da pena.
    En el caso de Gallardón, ¿a quien se le ocurre instaurar un sistema de copago en la justicia? El rico puede apelar tantas veces quiera, mientras que el pobre ... Es de locos,
    ¿Y qué decir de la cadena perpetua revisable?
    Lo más lastimoso es que las protestas son mínimas.
    Mientras el PSOE .... Y lo peor es que parece que no somos una excepción

    Una lástima

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